Entelequias

Las entelequias, según el concepto original de Aristóteles, encierran la posibilidad: la semilla se proyecta fiel en el árbol, el alma a futuro en su cuerpo; y ambos, recipientes finales, en un ciclo sempiterno de regreso. Así justo son los días y las noches que componen estos breves cuentos: encierran en sí mismos sus respectivas potencias, sus deseos ocultos y sus innegables secretos (el homicidio, la estafa, la lujuria o el desenfreno), cobijados desde un principio por la irrealidad, caprichosa y juguetona, de la fe pero no por ello menos sabrosos, ni verdaderos.

Rogelio Vega