James Nuño

Guadalajara, 1984. Comenzó su carrera en 2002 cuando ganó un concurso de cuento. A partir de ahí, para mantener su récord ganador, dejó de escribir de manera formal. Durante años se dedicó al estudio y trabajó como profesor, corrector, burócrata, traductor y hasta botarga. Después, comprendió que extrañaba la escritura y comenzó a publicar poemas, cuentos y artículos en diversos medios electrónicos e impresos. En 2011, fue beneficiario del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico, hazaña repetida en 2013. Actualmente se dedica de lleno a la deambulación imaginativa, con sus implicaciones físicas y mentales.